Relaciones de Pareja

Regálate la oportunidad de conectar más profunda y genuinamente con tu pareja. Si no tienes pareja, date la oportunidad de conectar más profundamente contigo mismo, para que estés listo a conectar con la persona idónea cuando aparezca la oportunidad. Ven al:
Taller: Relaciones de Pareja

Fecha: sábado, 12 de octubre de 2013
Hora: 2:00 pm
Lugar: Tierra de Luna, La Casa-Tienda
Calle Bayamón K-14
Villa del Carmen
Caguas
(787) 347-0887
https://www.facebook.com/TierraDeLunaCasaTienda
Información:
Javier Ruiz - (787) 525-6905
Vanessa - (787) 347.0887
Entrada libre (se aceptan donativos)
Hora: 2:00 pm
Lugar: Tierra de Luna, La Casa-Tienda
Calle Bayamón K-14
Villa del Carmen
Caguas
(787) 347-0887
https://www.facebook.com/TierraDeLunaCasaTienda
Información:
Javier Ruiz - (787) 525-6905
Vanessa - (787) 347.0887
Entrada libre (se aceptan donativos)
Publicación en el Periódico Tu Salud - Febrero, 2012
http://www.tusaludpr.com/articles/buscando-tu-verdadero-amor.html
http://www.tusaludpr.com/articles/buscando-tu-verdadero-amor.html
Buscando tu verdadero amor

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http://www.tusaludpr.com/articles/buscando-tu-verdadero-amor.html
Muchas parejas sienten que con el tiempo se desvanece el amor. La magia que sentimos al tratar de conquistar a la pareja desaparece mientras va madurando la relación. Tal parece que el deseo no se satisface al cumplir nuestra fantasía, y que la curiosidad está en el deseo, y no tanto en el resultado final.
Entonces, ¿cómo puedo mantener vivo el deseo con mi pareja?
Para poder entender las expectativas de la pareja, tenemos que conocer y satisfacer nuestras propias expectativas. Para eso, debemos estar al tanto de cómo aprendimos a experimentar el amor.
¿Quién fue nuestro primer amor?
De acuerdo a Bert Hellinger, creador de la teoría de las constelaciones familiares, nuestro primer amor es nuestra madre.
Ella nos dio la vida, creó el espacio de amor en el que fuimos concebidos, nos cargó en su vientre, nos alimentó, muchas veces con leche materna, nos tomó en sus brazos, nos enseñó muchas cosas, nos protegió del frío, del miedo y del dolor. Estando con ella nos sentíamos seguros, felices, aceptados, amados, nutridos y llenos de vida. Nuestra memoria emocional grabó esa experiencia y se convirtió en lo que hoy conocemos como amor. Eso mismo es lo que sentimos al enamorarnos.
Desafortunadamente, el placer no es eterno. Mamá, eventualmente, nos “abandona” para atender otras responsabilidades: cocina, limpieza, hermanos, empleo, entre otras. Como infantes, tomamos el abandono como una traición y emocionalmente lo registramos como nuestra primera experiencia de desamor.
Más adelante en nuestras vidas, esa memoria emocional vuelve a salir, y la proyectamos hacia nuestras parejas. De acuerdo a esta perspectiva, tanto el amor como el desamor son proyecciones hacia la madre.
¿Estoy repitiendo la historia?
Al darnos cuenta de que nuestras parejas son simplemente reflejos de lo que llevamos adentro, nos liberamos de las expectativas irreales que estamos colocando en ellas.
De esta forma, en vez de exigirles que nos traten de cierta manera, y reclamarles cada vez que nos falte algo, podemos conectar con ese amor que ya llevamos adentro, y podemos nutrirnos nosotros mismos.
Entonces, la clave soy yo...
Esto abre la puerta a que podamos conectar desde un lugar de puro amor: sin necesidades, sin codependencia, sin expectativas… en comunión con ese ser querido.
Cada vez que nos enojemos con la pareja (o la ex-pareja), debemos tener en cuenta que estamos reciclando emociones de la niñez. En vez de reprocharles, debemos agradecerles por ayudarnos a destapar aspectos nuestros que nos ayudan a evolucionar. Es importante mantener límites saludables y nutrirnos de amor personal.
El autor es sanador holístico, masajista y facilitador de constelaciones familiares.
http://www.tusaludpr.com/articles/buscando-tu-verdadero-amor.html
- Categoría: Bienestar emocional
Muchas parejas sienten que con el tiempo se desvanece el amor. La magia que sentimos al tratar de conquistar a la pareja desaparece mientras va madurando la relación. Tal parece que el deseo no se satisface al cumplir nuestra fantasía, y que la curiosidad está en el deseo, y no tanto en el resultado final.
Entonces, ¿cómo puedo mantener vivo el deseo con mi pareja?
Para poder entender las expectativas de la pareja, tenemos que conocer y satisfacer nuestras propias expectativas. Para eso, debemos estar al tanto de cómo aprendimos a experimentar el amor.
¿Quién fue nuestro primer amor?
De acuerdo a Bert Hellinger, creador de la teoría de las constelaciones familiares, nuestro primer amor es nuestra madre.
Ella nos dio la vida, creó el espacio de amor en el que fuimos concebidos, nos cargó en su vientre, nos alimentó, muchas veces con leche materna, nos tomó en sus brazos, nos enseñó muchas cosas, nos protegió del frío, del miedo y del dolor. Estando con ella nos sentíamos seguros, felices, aceptados, amados, nutridos y llenos de vida. Nuestra memoria emocional grabó esa experiencia y se convirtió en lo que hoy conocemos como amor. Eso mismo es lo que sentimos al enamorarnos.
Desafortunadamente, el placer no es eterno. Mamá, eventualmente, nos “abandona” para atender otras responsabilidades: cocina, limpieza, hermanos, empleo, entre otras. Como infantes, tomamos el abandono como una traición y emocionalmente lo registramos como nuestra primera experiencia de desamor.
Más adelante en nuestras vidas, esa memoria emocional vuelve a salir, y la proyectamos hacia nuestras parejas. De acuerdo a esta perspectiva, tanto el amor como el desamor son proyecciones hacia la madre.
¿Estoy repitiendo la historia?
Al darnos cuenta de que nuestras parejas son simplemente reflejos de lo que llevamos adentro, nos liberamos de las expectativas irreales que estamos colocando en ellas.
De esta forma, en vez de exigirles que nos traten de cierta manera, y reclamarles cada vez que nos falte algo, podemos conectar con ese amor que ya llevamos adentro, y podemos nutrirnos nosotros mismos.
Entonces, la clave soy yo...
Esto abre la puerta a que podamos conectar desde un lugar de puro amor: sin necesidades, sin codependencia, sin expectativas… en comunión con ese ser querido.
Cada vez que nos enojemos con la pareja (o la ex-pareja), debemos tener en cuenta que estamos reciclando emociones de la niñez. En vez de reprocharles, debemos agradecerles por ayudarnos a destapar aspectos nuestros que nos ayudan a evolucionar. Es importante mantener límites saludables y nutrirnos de amor personal.
El autor es sanador holístico, masajista y facilitador de constelaciones familiares.